Catulo ya lo decía, refiriéndose a su amada Lesbia, cuando el desamor dejaba paso a la inquina:
nunc in quadiviis et angiportis
glubit magnanimi Remi nepotes!!
O cuando se dirigía encabronado contra ¿Mentula? con estas palabras: "pedicabo atque irrumabo"
¡Ay, asambleístas
tod@s, cuidaos en los departamentos compartidos con otras disciplinas!
Ahora que está tan de moda la interdisciplinariedad de las actividades en los centros, llega a mis oídos que cierta (
sentido 2 hasta que descubramos quién es - que en ello estamos)) compañera fue "descubierta" poniendo en práctica el sentido del verbo glubere, aunque me parece que le iría mejor irrumare (¡Dios, no encuentro el vocabulario erótico-festivo del latín!) con un compañero de filosofía con el que compartía departamento y con el que ya había hecho alguna que otra excursión (trabajo de C.S.I. en la red).
Podéis imaginar el cachondeo cuando me preguntan:
- ¿la conoces?
- No - respondo.
- ¿con quién compartes departamento?
- Con filosofía y griego... (carcajadas generales).
Sólo espero compartir centro con ella para recordarle - como el cura del chiste a su feligresa - que yo soy su jefe de departamento y que las cuestiones interdisciplinares que las hagan desde el departamento de desorientación.
Actualización: Me apuntan hoy desde el Olimpo que, quizás, el verbo que buscaba era fellare (chupar, mamar). Tal vez sea el adecuado, pues de él derivan la bonita palabra fellatrix (la que mama), fellator (el que mama), fellatio (mamada), etc. pero se pierde la sutil onomatopeya de garganta profunta que creo discernir en glubere. ¿Debo mirar con otros ojos a mis compañeras filósofas? ¿Debo preguntarles con qué escuela filosófica se sienten más identificadas? ¿Desde cuándo hay tradición oral en sus respectivos departamentos? ¿Estaré enfermo?